Viernes 08 de Julio de 2016
Autor: www.profesorenlinea.cl
Fiesta de La Tirana, la leyenda que dio origen a la celebración

Dicen que el amor mueve montañas, pero en el caso de la fiesta popular de La Tirana lo que se mueve son masas de peregrinos que le rinden homenaje a la virgen del Carmen, y tácitamente a La Tirana, a partir del 15 de Julio de cada año y hasta el 17 del mismo mes.

Lo pagano y lo religioso católico se mezclan en esta fiesta. Al igual que en Europa, en que las fiestas paganas fueron "cubiertas" con un sentido religioso cristiano.

Ejemplar, en este sentido, es la fiesta de Navidad en Europa que se celebra unos días después del solsticio de invierno, fecha que estaba dedicada a la diosa pagana Mitra, la que se suponía era la responsable de la fertilidad y era invocada para que el sol volviera a salir. En Suecia por esas fechas se celebraba la fiesta de la luz, en la que la desaparición del sol se conjuraba con luz de velas y fuegos auspiciosos. Esa fiesta en Suecia está dedicada hoy a una santa cristiana: Santa Lucía, sin embargo su origen es pagano, legendario.

En Chile y al interior de Iquique (a unos ochenta kilómetros hacia el oriente y en medio de la Pampa del Tamarugal) junto a un arroyo, se supone que yace enterrada "La Tirana" y su amante castellano o chileno.

Historia triste

La historia es triste y comparable a las leyendas de Tristán e Isolda en Bretaña y los amantes de Teruel en España.

La leyenda cuenta que el Adelantado Diego de Almagro vino a Chile en 1520. Viajó por los desiertos del sur del Imperio Incásico acompañado de numerosos portadores. El Inca Manco, nombrado Emperador por Pizarro, envió con Almagro al Huillacuma o sumo sacerdote del sol y su hija, una bellísima "ñusta" (princesa noble inca) de veintitrés años. Junto a ellos el emperador envió a su hermano Paulo. Los tres fueron incorporados a la expedición por Almagro para evitar un alzamiento de los portadores o yanaconas que marchaban en un número muy superior al de los españoles. Los tres personajes incásicos estaban acompañados de numerosos oficiales, sacerdotes que ocultaban sus deseos de liberarse del dominio español.

Al regreso de Almagro desde Chile, donde había tomado conocimiento de la fiereza de los mapuches que lo obligaron a regresar derrotado al Perú, Paulo se enteró de que su hermano Manco sitiaba a Cuzco y que se había levantado en contra del dominio español. Paulo logró huir de la expedición hacia la zona de Charcas y allí fomentar la rebelión.

El sumo sacerdote y doce oficiales también intentaron huir de la expedición de Almagro, pero fueron recapturados y ajusticiados por los españoles, en presencia de la propia ñusta. Inmediatamente después la princesa incásica huyó, seguida de un centenar de leales guerreros y servidores y se internó en los bosques de la pampa del Tamarugal, como relata la leyenda.

Nace la Tirana

La ñusta se convirtió en sacerdotisa y jefe militar de sus hombres. A partir de ese momento ordenó ejecutar a todo español que cayera en manos de sus soldados. La fama de su belleza y de su crueldad traspasó los límites de su campo de operaciones y empezó a atraer rebeldes de otras comarcas, los que llegaban a ponerse a las órdenes de la que ya era conocida como "La Tirana del Tamarugal".

Un apuesto y joven portugués de nombre Vasco de Almeida, trabajaba en esos años en la mina de plata de Huantajaya en Iquique. Una noche Almeida soñó con la Virgen del Carmen, quien le señaló la ruta para llegar a la fabulosa Mina del Sol que le había sido mencionada por un cacique amigo.

Alucinado por su sueño y desobedeciendo los consejos de sus amigos, Almeida se internó en la Pampa del Tamarugal, en los territorios de La Tirana cuyos guerreros lo aprisionaron y lo llevaron ante la princesa. La ñusta, apenas lo vio, supo de inmediato que no lo podía condenar a muerte. Almeida era un mozo altivo, hermoso y gallardo.

Amor Fulminante

De acuerdo a lo ordenado por la propia Tirana y ratificado por el Consejo de Ancianos, el prisionero debía morir. La princesa recurrió a un ardid para salvar la vida de Almeida: dijo que la sentencia debía ser confirmada por los astros. Los astros demostraron su benevolencia al ser consultados en la misma noche por la Tirana: el prisionero no podía ser ejecutado antes del cuarto plenilunio.

La princesa descuidó todos sus deberes y la conducción militar de sus hombres. Toda su dedicación estuvo para el prisionero que ella, personalmente, custodiaba en su casa de piedra. Sus deberes de sacerdotisa también los descuidó, lo que causó una creciente ira en sus guerreros, la que alcanzó su clímax cuando se enteraron de que la ñusta se había convertido en la amante del portugués condenado a muerte.

En su afán de salvarle la vida, la "dictadora" trató de llevarlo a su fe en el Inti o Dios Sol, pero todo ocurrió al revés: fue Almeida el que la convirtió al cristianismo.

Final Trágico

La ñusta se convirtió finalmente y pocos días antes del cuarto plenilunio los amantes se juntaron en un claro del bosque, junto a un manantial (se supone que en ese lugar está construido el pueblo de La Tirana). Allí Vasco de Almeida bautizó a su amante con el nombre de María. Los guerreros, sin embargo, espiaban toda la ceremonia y apenas había terminado ésta y confirmada la traición de la ñusta, los asaetearon con cientos de flechas.

La princesa sobrevivió lo suficiente como para rogar a sus guerreros que la enterrasen junto a su amado y que pusiesen una cruz en el lugar donde yacieran los dos.

Culto Católico

Años después un fraile mercedario halló una cruz toscamente hecha en un claro de la Pampa del Tamarugal en uno de sus viajes de evangelización por la zona. El cura, impresionado por su hallazgo y habiendo oído la trágica historia de los amantes del Tamarugal, ordenó que se construyera un templo en ese lugar y lo bautizó con el nombre de Nuestra Señora del Carmen de la Tirana.

Hasta aquí la leyenda. La historia señala la existencia real de la mina de plata de Huantajaya, la existencia de un poblado denominado La Tirana cerca de Pica. El sumo sacerdote del Sol y el hermano del Inca Manco también son históricos, es decir existieron realmente.

La huida del sacerdote, acompañado de otros dignatarios de la expedición de Almagro, también está documentada, con la salvedad de que el sacerdote logró llegar sano y salvo a Cuzco y participar en las rebeliones y la lucha por la libertad que llevaban adelante los Incas en contra de los españoles.

¿Honor a la Tirana?

La historia sobrevive en la boca de los peregrinos que anualmente se reúnen a rendir homenaje a la Virgen del Carmen que es la Patrona de Chile. ¿Se reúnen a rendir homenaje a La Tirana, la mujer que por amor abandonó el poder y que luchó por la libertad de su pueblo?

Las profundidades del inconsciente colectivo son grandes y la respuesta a esa pregunta debe ser seguramente ambivalente. En todo caso, sea pagano o cristiano, el espíritu religioso de los peregrinos no puede ser desmentido y la Iglesia Católica chilena se beneficia de él, en lo material (la Virgen es cubierta por billetes de banco por los peregrinos y las alcancías de la Tirana rebosan de dinero) y en lo espiritual, ya que con esa fiesta se confirma la fe de cientos de miles de chilenos y bolivianos que llegan de todo el norte a "bailarle" a la "chinita" (amada en quechua) como le dicen a la Virgen de La Tirana.

La leyenda, sin embargo, es hermosa como una historia de amor.

La Tirana, La Fiesta del Baile Popular en el Norte de Chile

Vienen de Tacna, de Oruro, de Iquique, de Tucumán, de Santiago, de Ovalle, de La Serena, de Arica y algunos viajan desde Europa y los Estados Unidos. El pueblo de La Tirana, a0 unos 20 kilómetros de Pica en medio de la Pampa del Tamarugal, se transforma entre el 12 y el 17 de Julio en un hormiguero de gente.

Los "bailes chinos" llegan en camiones, buses, camionetas, autos y a algunos a pie, porque quieren pagar mandas. Otros se arrastran arrodillados desde la entrada del pueblo, con las rodillas sangrantes y ayudados por parientes o voluntarios de la Defensa Civil y la Cruz Roja chilena.

Un sinnúmero de tiendas, negocios y locales improvisados para pasar la noche llena las calles del pueblo. La plaza frente a la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen de La Tirana, y la imagen venerada de la madre de Jesús, han sido debidamente adornadas para las festividades. El Obispo de Iquique viaja cada año a rezar una misa solemne en el lugar.

Los Bailes

Los grupos de baile de La Tirana ensayan todo el año sus coreografías, elaboran con cariño y dedicación sus trajes y sus máscaras, las que evidentemente son interpretaciones de máscaras del carnaval chino. Como se sabe numerosos chinos fueron traídos por las empresas salitreras inglesas para trabajar en la pampa y ellos trajeron su carnaval consigo. Los "bailes" se llaman "bailes chinos" en la lengua popular del norte.

Cada baile consta de un número no superior a veinte personas, dirigidas por un líder que lleva la máscara que identifica al grupo. Sea ésta un lobo, un diablo o una máscara de fantasía.

Los trajes están completamente bordados con figuras como pájaros y cada dibujo o bordado tiene un carácter simbólico.

Estos bailes danzan en la gran explanada frente a la iglesia de La Tirana, que fuera construida, según la leyenda, en la tumba de los amantes que fueron asaeteados en ese lugar. Los bailes son acompañados por tambores y trompetas, lo que transforma a la plaza en un multicolor y atronador espectáculo que es observado por miles de curiosos y turistas que llegan cada año especialmente a presenciar los homenajes a la Virgen.

Reglamento

Los "bailes" tienen una organización superior en Iquique y ellos elaboraron un reglamento para introducir orden en el caótico espectáculo. Cada "baile" debe llevar un número y éste se les entrega de acuerdo a la hora de llegada a un punto en las afueras de La Tirana. Los "bailes" que no tienen número no pueden entrar al templo y no pueden participar en la procesión posterior.

El día 14 de Julio la entrada a la Iglesia comienza a ser permitida a partir de las trece horas. El recorrido que hará el "baile" por las calles de La Tirana antes de entrar a la Iglesia es determinado por el "caporal" de cada cofradía. Cada conjunto sólo puede cantar cuatro estancias en la Iglesia: pueden ser "las entradas"; "las adoraciones"; los "buenos días"; "las buenas tardes"; las "buenas noches" o las "retiradas".

La comunidad que llegue atrasada, podrá solicitar a las otras que le cedan la preferencia para ingresar a saludar a la Virgen.

A las 11 de la mañana se realiza una misa de campaña en la plaza y todas las cofradías se comprometen a guardar absoluto silencio durante la ceremonia.

Las cofradías inician su arribo a La Tirana el día doce y siguen llegando hasta la noche del día 15 de Julio.

La "entrada" de los bailes es en la Cruz del Calvario, instalada en la entrada de la calle principal del pueblo.

Desde allí inician su marcha bailando y cantando su alegría por haber llegado sanos y salvos a La Tirana y contando las peripecias del camino. Cuando llegan a la entrada del templo los versos cambian de carácter y comienzan a saludar a la Virgen:

Canten, canten, gitanitos

Todos llenos de alegría

Entramos a tu templo

A saludar a María

Felices vamos cantando

De ver todos a María

Dándole los parabienes

Y alabanzas en su día

El baile avanza lentamente hasta llegar al altar y allí cantan el correspondiente saludo, ya sea éste "los buenos días"; "las buenas tardes" o "las buenas noches":

Buenos días tengas,

Madre Hija del Eterno Padre

Tus morenos te saludan

Y aquí vienen a bailarte

La cofradía canta luego la "despedida" y sale del templo retrocediendo, sin darle la espalda a la Virgen en señal de respeto y cantando y bailando.

Cumplido el saludo, la comunidad comienza el baile propiamente tal, obedeciendo a un pito, matraca o trompeta para hacer los giros y mudanzas de los bailes que han sido ensayados todo el año por los bailarines y bailarinas.

Cada uno está atento a la música de su banda que en ocasiones se pierde por el enorme bullicio que reina en la plaza y los bailarines deben, a veces, sólo orientarse por el tronar del tambor para poder llevar el ritmo de su baile.

Vigilia

En la noche del 15 al 16 de Julio, los bailes se reúnen en la plaza para hacer la "espera del alba" que es una vigilia en vísperas del día de la Virgen del Carmen. En la plaza se encienden fogatas mientras los bailarines danzan en torno a los fuegos y algunos lanzan fuegos artificiales que brillan en la claridad del cielo de la Pampa.

En la mañana del día 16 los bailes se retiran a sus alojamientos para cambiarse de trajes que son más vistosos que los que traían al ingresar. Una vez vestidos, van al templo a cantar los "buenos días".

Poco antes de las diez de la mañana una imagen de la virgen, adornada con flores y un poco más pequeña que la está en el altar mayor de la Iglesia es bajada a una tarima y sacada a la plaza.

Las bandas tocan el Himno Nacional, se iza la bandera chilena y se toca la Canción de Yungay, ya que la Virgen del Carmen es la patrona del Ejército de Chile.

Luego enmudecen las matracas, las trompetas y los bombos y la virgen es saludada con pañuelos. Luego es oficiada una misa por el Obispo de Iquique, la que es seguida en completo silencio por los asistentes que llenan la explanada. Después de la misa los bailes se retiran a almorzar y a preparase para la procesión de la tarde.

Peregrinos

Los suplicantes llegan por miles a besar, tocar y santiguarse frente a la "Virgen de Piedra" que es la imagen grande de la Virgen del Carmen que está en la Iglesia. Allí le elevan niñitos y bebés para que los toque la Virgen y le prenden billetes de banco al manto, de tal manera que en pocas horas la Virgen está cubierta de billetes prendidos a sus ropas.

Si los peregrinos no han cumplido una promesa le piden perdón de rodillas y llorando.

A la Virgen se le pide que ayude en enfermedades, en situaciones económicas, en el resultado de negocios.

La fila de penitentes comienza el 12 y no se detiene ni es interrumpida ni por el frío de la noche pampina, ni por el calor del mediodía; la fila no se interrumpe nunca en los cuatro días. Algunos llegan arrastrándose al templo, de rodillas y sangrando. Otros sostienen hincados en la iglesia, velones de un metro y medio de largo hasta que se consumen totalmente en una especie de manda de sacrificio en quietud.

La Virgen pequeña es sacada a las 4 de la tarde de la Iglesia para hacer la procesión acompañada de los bailes. Los promeseros se disputan a empujones el honor de llevar las andarillas en que va la imagen.

Cuando la imagen de la Virgen sale del templo es saludada por las bandas que tocan cada una la Canción Nacional, por las trompetas, las matracas, los pitos, panderetas y los gritos a voz en cuello, así como miles de pañuelos agitándose. La virgen es acompañada en su salida de la iglesia por el "baile de los chinos", privilegio que goza esta cofradía desde siempre ya que ese baile es el preferido por "ella", como dice la tradición. Durante la procesión se sueltan palomas desde los arcos de flores colocados en las calles; se lanza chaya (papel picado en quechua); se canta y se baila.

Despedida

El día 17 concluye la fiesta con los bailes de despedida los que están marcados por la profunda tristeza que les produce a los romeros el tener que abandonar a la Virgen.